Con la esperanza de tener una vacuna efectiva en el mercado, en 2021 podremos compensar nuestras ganas de viajar para irnos – esta vez sí – aún más lejos.

Si hace un par de semanas descubrimos Europa, esta vez nos toca viajar hacia el este.

En concreto hasta Asia, cuna de un sinfín de culturas y tradiciones, que tienen su reflejo en una manera de vivir muy distinta a la que estamos acostumbrados en Occidente.

La combinación entre costumbre y vanguardia tecnológica han convertido a este continente en uno de los destinos más demandados por los turistas.

Te proponemos un viaje a través de cuatro países asiáticos, conociendo todos los entresijos y secretos de su cultura, a través de sus viviendas y arquitectura tradicional.

 Filipinas

El archipiélago filipino acoge diferentes culturas, y podemos encontrar su sello de identidad en las viviendas.

Las casas tradicionales filipinas se conocen como Bahay Kubo o Nipa Hut

Este tipo de edificaciones se alzan desde el suelo sobre pilotes.

Se caracterizan por estar construidas con materiales muy ligeros, como bambú y hojas de palmeras locales, a partir de las cuales se tejen paredes, puertas y tejados con diferentes patrones geométricos que garantizan su firmeza.

La forma tradicional de los techos es alta y escarpada, lo que favorece que el aire cálido sea sustituido por el frío a la altura de suelo. La inclinación de sus tejados, además, permite que durante la época de monzón el agua no derrumbe el techo.

Antiguamente estas eran las casas de los indígenas. Sin embargo, este tipo de viviendas han resistido al paso del tiempo, convirtiéndose en el corazón de la cultura del país y atrayendo la mirada del turismo internacional.

Durante tu viaje a Filipinas no puedes perder la oportunidad de descubrir una de las tradiciones más extrañas de todo el planeta.

Se llama Bayanihan, lo que traducido al español significaría algo como: “ser comunidad”. Esta tradición supone que, cuando una persona ha de mudarse a otra zona, sus vecinos, amigos y familiares se reúnen y levantan a hombros la estructura de la vivienda y la trasladan en un esfuerzo colectivo hasta su nueva ubicación.

Por desgracia, ser testigo de un Bayanihan es cada vez más difícil.

Tailandia

Tailandia es un país que se caracteriza por el contraste entre el vergel salvaje de sus exóticas playas y selvas, y el bullicioso martirio en que se han convertido todas sus ciudades.

 La arquitectura de Tailandia es una parte fundamental del legado cultural del país, y las viviendas se presentan como un refugio contra viento y marea. Literalmente.

El clima, en muchas ocasiones extremo, ha dado lugar a casas diseñadas para resistir a este desafío. Estas están hechas a partir de materiales como madera o bambú, y en muchas ocasiones pueden llegar a construirse en un solo día.

Los patios tienen un papel muy importante en las viviendas tailandesas.

Al igual que vimos durante nuestro viaje en el tiempo hasta el Imperio Romano, en Tailandia los patios también sitúan en el centro de la construcción, y a partir de este se ramifican pasillos y escaleras que dan acceso y luminosidad al resto de las habitaciones.

Este patio interior abierto al cielo y a la naturaleza, se considera el pulmón de las viviendas. A tal efecto, suele estar coronado por un árbol que ofrece a los huéspedes sombra bajo la que descansar del furtivo calor.

Pero sin duda alguna lo que más te llamara la atención durante tu viaje por Tailandia, serán las pequeñas casitas que hay fuera de cada vivienda. Las denominadas como “casas de los espíritus”.

Se trata de pequeños altares inspirados en la arquitectura e historia familiar que sirven para hospedar a los difuntos de cada familia. Como la mayoría de altares, se suele decorar con flores. Pero estos tienen la particularidad de que además suelen tener vivos colores e incluso espejos.

 China

 En China existen varios tipos de viviendas diferentes, y todas ellas realzan la riqueza de su arquitectura.

De todas las opciones disponibles, te recomendamos descubrir el Siheyuan, la vivienda civil tradicional china.

Cumpliendo con los principios del Feng Shui, están construidas sobre un eje horizontal, para que la puerta principal esté orientada al sur, y en su interior también podemos encontrar un patio.

Para poder acceder a todos sus recovecos, es fundamental tener una estrecha relación con sus dueños. En caso contrario, sería considerado un acto de muy mala educación.

Los tejados de las viviendas chinas están hechos a partir de madera, con unas características muy especiales que dan lugar a construcciones muy llamativas, pero también inflamables.

Japón

 La arquitectura tradicional japonesa se caracteriza por sus estructuras de madera, ligeramente elevadas del suelo, y por sus inconfundibles techos.

 Si eres un amante de la decoración de interiores no puedes perderte la experiencia de alojarte en un Minshuku.

En la entrada encontrarás un recibidor (Genkan), un escalón por debajo de la propia vivienda, donde dejar los zapatos. Recuerda, a la hora de elegir tus calcetines más bonitos, que en Japón es obligatorio descalzarse antes de entrar en cualquier vivienda.

Las habitaciones están hechas con puertas y paredes corredizas (Fusuma), y antes de entrar hay que pedir permiso.

El futón o cama, está pensado para guardarse en el armario y así disfrutar de un espacio más amplio y diáfano durante el día.

La movilidad de las estructuras permite configurar el espacio al gusto, como si se tratase de un cubo de rubik. El salón tiene un espacio conocido como Tokonoma, reservado exclusivamente para los invitados.

Otro aspecto característico del interiorismo japonés es que el aseo, Furo, está en una habitación distinta al inodoro.

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Escrito por:KUIKO

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