Con el precio del alquiler rozando la estratosfera y el precio de compra de vivienda en el centro de las ciudades asomando más allá de la atmósfera terrestre, cada vez más gente se decide por encontrar una vivienda donde nunca la hubo.

Y es que transformar una oficina o local comercial en un hogar es una tarea ardua que asusta a muchos, pero que al fin y al cabo merece la pena.

En KUIKO queremos ayudarte a reformar tu hogar para que esté a la altura de tus sueños. Por eso, en el blog de esta semana te explicamos todo lo que debes hacer para sumarte a una tendencia que nació en Nueva York en los años 50, y a la que se suman cada vez más ciudades: los lofts.

La primera visita al ayuntamiento

Lo primero que has de hacer antes de dejarte llevar por tu imaginación es acercarte al ayuntamiento de la localidad en la que pretendes comprar el local a transformar.

Este puede ser tu primer y último contacto con la burocracia, ya que las condiciones que marca cada municipio son distintas incluso dentro de la misma comunidad autónoma.

Una recomendación: si vas en serio, no vayas solo.

Salvo que seas un arquitecto técnico o cuentes con la ayuda de una empresa de reformas, es probable que no entiendas absolutamente nada de todo el papeleo bajo el que te van a enterrar.

Además, si necesitas realizar preguntas concretas y no sabes cómo hacerlo, te será muy útil formularlas junto a un especialista competente y experimentado en este tipo de recursos.

Sin embargo, las leyes están suavizándose para que sea más fácil dar acceso a este tipo de reconversiones.

Una prueba de ello es que, solo en la zona metropolitana de Madrid, el ayuntamiento ha facilitado la transformación de 778 locales comerciales en vivienda desde 2015.

Visita el local en persona

 Es muy importante que estés presente durante la visita.

Y que no te dejes engañar por estrategias agresivas de venta.

“Uy, uy, uy. Para el lunes no sé si seguirá estando disponible, ya conoces cómo está el mercado. Pero si me ingresas ahora mismo un depósito de XXX€ te lo guardamos hasta dentro de 2 meses y ya te decides tú si lo quieres. ¿Qué te parece?!”

Tómatelo con calma. En serio.
Tras el pinchazo de la “burbuja del ladrillo” en España, muchas compañías inmobiliarias actúan de manera poco transparente. Sumergiendo a los ilusionados aspirantes a dueño o inquilino en una elaborada trama de la que saldrán muy perjudicados.

Por eso, preséntate en el local que quieres transformar en tu vivienda y abre bien los ojos y los oídos.

Comprueba el estado de las instalaciones eléctricas y de la fontanería.

¿Todo en orden? o ¿”Eso es solo un mini-arreglito de nada que te lo soluciona mi primo que además trabaja en B”?

Pregunta a los vecinos

 Ya que estás por la zona, habla con el portero de la finca (de haberlo) o toca a un par de timbres del telefonillo y explícales tu situación.

Puede que el portero o hasta algún vecino bondadoso y paciente quiera tomarse el tiempo de hablar contigo un rato.

¿Que qué le preguntas? Es sencillo.

Si sabe de alguien que haya intentado convertir el local que te interesa en una vivienda habitable y, en caso afirmativo, qué es lo que impidió que se ejecutara.

Una de las más habituales es, precisamente, que la comunidad esté en contra.
Toda transformación de un local debe contar el visto bueno de los vecinos, y con que uno solo se niegue, el proyecto puede dar al traste.

¿Es un edificio de 5 plantas y 10 viviendas? Lo tienes relativamente fácil.

¿Es un bloque de 9 plantas y 45 viviendas? Mejor ni lo intentes.

Has visitado el ayuntamiento, has concertado una cita con la inmobiliaria y has conocido la opinión de los vecinos. Tu coste ha sido de 0€.

La hora de la verdad

 Pensabas que no iba a llegar, pero aquí está.
Contrata a un arquitecto técnico si aún no lo has hecho.

Asegúrate de que la “futura vivienda” cumple con la normativa urbanística del ayuntamiento y con el Código Técnico de la Edificación (CTE).

Las barreras más habituales son:

  • Los vecinos no permiten el cambio de uso (esta la hemos visto arriba)
  • Existe una limitación del número de viviendas por hectárea superada.
  • El local no cumple con los requerimientos necesarios en materia de Accesibilidad (SUA) y Salubridad (HS).

Entre estas últimas destacamos algunas:

Digamos que tu local cumple con estas y otras características.

¿Y ahora qué haces?

Debes contactar de nuevo con el arquitecto técnico y proceder a la elaboración de un proyecto técnico visado – además del pago de tasas e impuestos – para solicitar en el ayuntamiento el cambio de uso de vivienda.

Antes de que empieces la obra te recomendamos que solicites una licencia para la adecuación de los espacios e instalaciones.

Una vez esté aprobada – antes han de confirmarte que el cambio de uso ha sido aceptado – puedes empezar a hacer realidad ese proyecto con el que siempre has soñado.

Una vez haya concluido la reforma, solicita el certificado final de obra.

Por último, y de manera simultánea, tienes que obtener la cédula de habitabilidad y la declaración de alteración catastral.

¿Te ha gustado nuestro blog?¿Necesitas que te aclaremos alguna duda?

Si estás pensando en vivir en el centro de la ciudad y a un precio más reducido, encontrar un local comercial que cumpla con los requisitos arriba expuestos no es tan difícil como puede parecer.

Si te decides, escríbenos o ponte en contacto con nosotros.

En KUIKO somos capaces de proveerte con todos los profesionales que vas a necesitar para la transformación de un local comercial en una vivienda habitable.

Escrito por:KUIKO

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