Cuando uno compra una vivienda lo lógico es hacerlo con visión de futuro: “Ahora solo somos dos, aunque dentro de poco espero que seamos más”. “Mejor con dos cuartos para la parejita: por si son chico y chica”“De momento para mí sola… y algún día para toda mi familia”…

Bien. Es el día. En unos meses seréis una persona más en la familia y, por supuesto, quieres que el cuarto sea todo lo que un bebé puede soñar y, a la vez un espacio práctico y cómodo para vosotros, porque sabéis que pasaréis mucho tiempo allí.

¿Dónde debo poner la cuna?

La cuna no es solo un sitio para dormir. Desde ella los bebés empiezan a conocer el mundo que los rodea, a descubrir objetos colores y formas, a escuchar sonidos…

Por eso es muy importante pensar con detenimiento la ubicación, ya que prácticamente todo lo demás en la habitación de un recién nacido debe girar en torno a ella.

Algo fundamental es que no haya peligros cerca, como estanterías u otros objetos que puedan caerse. Además, deberás tener en cuenta qué pasará cuando empiece a salir de la cuna.  Os ayudará tener alfombras con sistemas antideslizantes, protectores para los enchufes, cubrerradiadores, mobiliario con bordes redondeados…. Y siempre que sea posible, sin cables a la vista.

También conviene prestar atención a las posibles corrientes de aire o los ruidos que puedan colarse por las ventanas. Y, muy importante, nunca poner una cuna (o cama) bajo una ventana que no tenga cerradura o algún otro elemento de seguridad

¿Cuáles son las mejores ventanas para conseguir un buen aislamiento acústico?

Las ventanas de doble o triple acristalamiento son muy eficaces amortiguando el sonido. Pero además del número de “capas” hay otros factores que inciden en una mayor o menor mitigación del sonido.

A grandes rasgos, estos son los elementos más importantes que deberás tener en cuenta para instalar tu nueva carpintería metálica:

  • Grosor de los vidrios de cada capa.
  • Espacio entre cristales y el gas que contengan en su interior para actuar como amortiguador y absorber las vibraciones.
  • La forma de apertura de la ventana, su perfil y su nivel de impermeabilidad al aire.
  • El material del que están fabricadas.
  • La calidad de la caja de persianas.

¿Qué iluminación es la mejor para los bebés?

De primeras, cuanta más luz natural tenga el cuarto de un bebé, mucho mejor. Eso sí, también es necesario contar con unas buenas cortinas y/o persianas para la hora de dormir o cuando se quiera bajar un poco la luz del cuarto

En cuanto a la luz artificial, lo conveniente es calcular un mínimo de 20 vatios por cada metro de habitación, algo que generalmente se consigue con una lámpara de techo y otro emisor de luz indirecta. Trata de evitar fluorescentes y focos halógenos que iluminen demasiado.

También suele ser práctico tener una lámpara de luz tenue para dar pecho por la noche.

¿De qué color queremos que sean sus sueños?

 Antes de hablar de colores propiamente dichos, algo a tener en cuenta: las paredes de los cuartos de los bebés se manchan. Y mucho.

Pies y manos sucias que dejan huella en los lugares más inverosímiles, fluidos de entidad y origen desconocido, o precoces aprendices de Picasso (en cuanto empiezan a crecer un poco) hacen que escoger papeles y pinturas lavables siempre sea una buena elección.

Dicho esto, a nivel general los expertos aconsejan elegir tonos cálidos, pastel y muy claros, ya que transmiten paz y tranquilidad (al contrario que tonos más fuertes que invitan a la actividad). Una buena elección sería el rosa, salmón, amarillo; azul o verde si son claros…

Tampoco fallan nunca los colores blanco o beige que aportan mucha luz y resultan especialmente aconsejables en caso de que la habitación disponga de poca luz natural.

Algo más atrevido sería mezclar tonos, por ejemplo pintando la zona de juego de un color más estridente, que invite a la acción.

Los textiles que se elijan para la decoración también aportarán su punto de color.

Y un último consejo…

Cuando nazca el bebé vais a dormir poco. Eso es un hecho. Por eso mejor aprovechar ahora para descansar todo lo posible. Así que ahora que todavía podéis, es muy importante que la reforma de la habitación no os quite el sueño.

Recuerda estos KUIKONSEJOS para estar tranquilo a la hora de contratar una reforma:

1- Asegúrate de que el profesional cuenta con un seguro de responsabilidad civil para responder (especialmente ante terceros) si hubiera algún problema durante la reforma.

2- Valida personalmente cualquier cambio en el presupuesto antes de que se realice. Es preferible hacerlo digitalmente, para que todo quede registrado por escrito.

3- Solicita siempre factura: es lo que te servirá como garantía de hasta dos años para cualquier desperfecto que puedas identificar después de la reforma.

Una forma de asegurarte de que los profesionales que contrates cumplen con estas recomendaciones es hacerlo a través de KUIKO ya que todos ellos han sido debidamente homologados.

¿Alguna duda o ya tienes claro cómo quieres que sea la habitación de tu bebé? Puedes contactar con nosotros para lo que necesites: estaremos encantados de ayudarte.

Y recuerda: un buen cuarto de recién nacido es aquel que llena de luz, colores y sonidos (o ausencia de ellos) los sentidos del bebé.

Por eso también conviene repartir por el mismo, complementos decorativos que sirvan como estímulos visuales, táctiles y sonoros del estilo de peluches, sonajeros, juguetes musicales con movimiento… Todos ellos ayudan al bebé a despertar sus sentidos y también le ayudan a tranquilizarse cuando se queda solo.

Escrito por:KUIKO

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