¿Cómo te imaginas la vivienda del futuro?

Nuestro imaginario nos ha llevado a crear una imagen concreta cuando lanzamos la vista unos años hacia delante. Miles de películas nos han enseñado un futuro en el que la tecnología era la principal protagonista.  Y cuando pensamos en los hogares del futuro, ¡tecnología por todos lados!

Sin embargo, esa utopía tiene que esperar al menos unas décadas más porque el futuro es ahora y queremos presentártelo en nuestro blog de esta semana. Las casas del mañana ya tienen nombre…

Passivhaus

Este término no apuesta por la tecnología, ni por exuberantes estructuras o reformas futuristas. Más bien todo lo contrario, estás viviendas se rigen por la ley de “menos es más”.  ¿Quieres conocerlas?

Te contamos de dónde vienen y cuáles son los principios fundamentales de las Passivhaus o Passive Houses.

Pero antes un pequeño adelanto: desearás integrarlos en tu próxima reforma, así que toma nota.

Materiales de calidad térmica

Aunque es la tendencia de las reformas del futuro, el término Passivhaus surgió varias décadas atrás. Concretamente nació en Alemania en los años 80 y hace referencia a las casas con bajo consumo energético, incluso nulo. El objetivo es, cómo no, respetar y cuidar el medioambiente y disfrutar de un significativo ahorro a final de mes. ¿Te imaginas cómo serían tus facturas si el consumo fuese cero? Exacto.

Este modelo arquitectónico solía plantearse en la construcción de casas desde cero, pero actualmente las reformas no están exentas de esta tendencia. Las Passive Houses o Passivhaus han irrumpido en el panorama actual para quedarse. Respondiendo totalmente a las demandas de nuestros días: vivir de una manera más ecológica y gastar lo mínimo.

El eje principal de este modelo consiste en contar con materiales de excelente calidad térmica. Estos son los encargados de aislar por complemento la vivienda y garantizar la temperatura idónea en su interior. Además, evitan que el interior se resienta con la temperatura exterior.

Si quieres una reforma lo más ecológica posible, la celulosa puede ser un gran aliado. Es uno de los aislantes más utilizados en obra; natural y reciclado, este material es un excelente aislante.

La fibra de vidrio, por su parte, es uno de los aislantes clásicos en reformas. Se trata de un material muy económico, sin embargo, su instalación es más compleja.

El abanico de posibilidades a la hora de elegir el material de los aislantes es muy amplio, pero siempre asegurándote de que tiene una baja conductividad y una alta resistencia térmica. También es un plus que tenga cierto aislamiento acústico. Y a partir de ahí… ¡para gustos, los materiales!

Temperatura estable

 Las Passivhaus mantienen una temperatura interna estable durante todo el año, de entre 20 ºC y 21 ºC. ¡Como lo oyes! Una temperatura perfecta los 365 días de año. Y todo esto sin necesidad de tener los mecanismos de climatización habituales o sin quemar ningún tipo de combustible.

Además, cuentan con sistemas capaces de minimizar la pérdida de calor al ventilar la vivienda. ¿Quieres saber cómo?

Utilizando el calor que desprende el sol, el que generan los propios residentes de la vivienda, el de los electrodomésticos y el recuperado del aire del desecho. Sumando estos cuatro factores… ¡Voilà!

La clave de las viviendas Passivhaus es utilizar una arquitectura bioclimática. Es decir, en función de las condiciones climáticas de la zona de la vivienda, los parámetros varían para aprovechar los recursos naturales.

Además de los aislantes, cuentan también con un sistema mecánico que controla la calidad del aire de doble flujo y con otro encargado de recuperar el calor.

En todas las reformas es muy importante asegurarse de instalar unas buenas ventanas, pero en el caso de las Passivhaus, aún más. Estos “ojos de la vivienda” deben ser de doble, o incluso triple, vidrio. Se rellenan de gas noble, capaz de mantener el calor en el interior en invierno y mandarlo al exterior en verano.

Las casas en general suelen acusar de un fenómeno llamada puente térmico.

Se trata de una zona que presenta una variación en la resistencia térmica, y por lo tanto transmite calor o frio más fácilmente a las zonas contiguas a ese puente. Por ejemplo, un dormitorio puede estar frio en invierno porque una viga toca el ladrillo congelado de la fachada. El objetivo de estas construcciones es evitar esa brecha a toda costa.

¡Convirtiendo las viviendas en fortalezas infranqueables!

Importancia de la orientación

Seguro que llevas un rato pensando en todo lo que ahorrarás integrando esto en tu próxima reforma, pero tienes que tener en cuenta una serie de factores antes de adentrarte en la aventura.

Para conseguir una casa energéticamente eficiente es fundamental que te dejes asesorar por profesionales de las reformas. Existen una serie de parámetros y recomendaciones que debes conocer.

La localización tiene que estar muy bien pensada. Si vas a construir la vivienda desde cero y vives en una zona muy cálida, como por ejemplo Andalucía, el emplazamiento perfecto será en una zona donde existan sombras naturales. Si por el contrario eres de los que duermen con edredón hasta en agosto… tu vivienda tiene que situarse en una zona donde reciba una mayor cantidad de luz solar.

La orientación juega también un papel clave en estas viviendas. Por ejemplo, en una zona de temperatura templada lo ideal es una cara de la casa sur y otra norte. Sol en inverno para calentar y la posibilidad de ventilar en verano.

Un porcentaje importante de la eficacia de estas viviendas es la actitud de sus inquilinos. Una temperatura agradable está garantizada pero si pretendes ir por casa en manga corta y chanclas en invierno…inevitablemente necesitarás recurrir a la calefacción.

El futuro de nuestros hogares ya está aquí.

Adelántate a los acontecimientos y comienza a planificar tu próxima reforma para hacer de tu casa una Passivhaus.

¡Confía en KUIKO y satisface hoy las necesidades energéticas del mañana!

Escrito por:KUIKO

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