A unos metros por encima del sol, y siempre enmarcándose en el horizonte al que nos asomamos como sociedad, hay un gran interrogante al que no podemos dejar de mirar.

 ¿Cómo será la “nueva normalidad” a la que nos acostumbraremos tras terminar el confinamiento?

Quiénes más van a sufrir económicamente esta pandemia son sin duda alguna nuestros hoteles y alojamientos turísticos.

El turismo es uno de los motores de España.

Y sin la habitual marabunta internacional cubriendo nuestros bares, hoteles y playas, el escenario puede ser desolador. “Un verano negro”

El consumo que podamos hacer los españoles durante nuestras más que ansiadas vacaciones y ganas de libertad, ayudará a definir el tono de dichas nubes

Que sean negro azabache, gris antracita o gris perla, depende de las medidas y protocolos que nuestros hoteles sean capaces de impulsar antes de la llegada de turistas.

¿Eres dueño de un hotel, un hostal o un alojamiento turístico de cualquier clase? Te ayudamos a despejar las nubes y las dudas para que te prepares antes de abrir de nuevo.

 Los cambios más sustanciales se van a dar en las zonas comunes: como lobby, restaurante, pasillos, piscinas e instalaciones deportivas. Pero empecemos por las zonas de uso privado.

 Habitaciones: más sencillas y mejor equipadas.

Las habitaciones se erigirán como el lugar más seguro del hotel. “¿Has visto cómo tosía el de la 237?”.

Y en estas circunstancias, se tendrán que reforzar los protocolos de limpieza y ventilación, por una parte, pero también habrá de mejorarse la comodidad de la estancia.

A nivel decorativo tendrán que desaparecer todas aquellas superficies, telas u objetos que no aportan al cliente, pero sin embargo requieren de la atención del equipo de limpieza.

Dos ejemplos: las colchas y esa mesa-escritorio que hay en todas las habitaciones de hotel y que nadie usa.

Pasaremos más tiempo dentro de nuestras habitaciones. Y se facilitará el servicio de habitaciones.

Una buena idea para fomentarlo será premiar con contenidos en streaming a aquellos clientes que decidan comer dentro de sus habitaciones en vez de hacerlo en áreas comunes.

Visitemos ahora los cambios que se darán en las zonas comunes.

Entrada, lobby, recepción y ascensores

Los expertos recomiendan instalar alfombras desinfectantes en las que los clientes deberán pisar antes de introducirse en el recinto.

De esta manera, las suelas de cualquier tipo de calzado quedarán exentas de transportar el virus.

En la zona del lobby, se reducirán el número de sofás o asientos, y se reforzará el personal en recepción.

Este, obviamente, trabajará de cara al público pero detrás de una mampara de cristal o metacrilato – como se hacía en algunos bancos.

Una vez terminado el check-in, toca el turno de subir las maletas a la habitación.

Éstas deberán ser desinfectadas previamente si se quiere solicitar el servicio del botones, y cada ascensor podrá utilizarse exclusivamente por una unidad familiar al mismo tiempo.

Restaurante: No más buffet y horarios de asistencia establecidos por turnos.  

 ¿Cuál es la primera pregunta que hacemos todos los turistas nada más recibir la llave o tarjeta electrónica de nuestra habitación?

En efecto, el horario del desayuno.

Se empieza a barajar la posibilidad de tener que reservar mesa con antelación, algo que seguramente incomode a aquellos dormilones que siempre esperaban hasta 5 minutos antes del cierre para aprovisionarse de panecillos y mantequilla para mojar el café frío de última hora.

Las medidas de distanciamiento en restaurantes y comedores se tendrán que seguir a rajatabla si se quieren evitar rebrotes, o que la imagen pública del establecimiento no se vea comprometida en redes sociales.

Si se ocupan las mesas mediante reserva y con un tiempo limitado a 20-30 minutos, se puede garantizar que todos los huéspedes disfruten de él.

Clientes y trabajadores: siempre con el kit básico

 Los hoteles, balnearios, pensiones y hostales que quieran abrir sus puertas este verano deberán realizar una importante compra de material de protección antes de hacerlo.

Cada miembro del personal y cada nuevo cliente que se aloje en el establecimiento será provisto de guantes, mascarillas o pantalla protectora y un bote de gel hidro alcohólico por parte del hotel.

Con este kit básico se ayudará a reforzar las medidas de higiene de todas las personas en el hotel. Y además se dará una imagen exterior de seguridad que repercutirá positivamente a medio-largo plazo, o hasta que dure la epidemia.

Formación, protocolos y adhesión a certificados de seguridad.

Aún es poco lo que se sabe del coronavirus.

La Ciencia, ese paraguas omnipotente que intenta protegernos siempre de todo, aún no conoce muy bien al virus.

Pero lo cierto es que los avances, pese a ser paulatinos, ya muestran una senda de progreso.

Cualquier negocio que quiera mantenerse a flote deberá formar constantemente a sus empleados en los cambiantes protocolos que están por venir. Las pautas y medidas se tienen que revisar conforme indique el equipo de expertos que trabaja en el Ministerio de Sanidad.

Por otro lado, desde el sector turístico, se están dando los primeros pasos para establecer una especie de certificado de seguridad e higiene PostCovid19 que permita reactivar al turismo con todas las garantías necesarias.

Unirse a estas asociaciones o grupos es, en muchos casos, la mejor manera de ampararse en el acertadísimo slogan “Together we stand, divided we fall”.

O lo que es lo mismo, a #EsteVirusLoParamosUnidos.

Son muchas medidas, pero no son tantas. Probablemente ya haya empresas especializadas en proveer al sector turístico de todas ellas.

Si necesitas hacer una reforma o necesitas ayuda con el facility management de tu hotel, puedes contar con nosotros.

Escrito por:KUIKO

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