Después de canjear todos los descuentos posibles en comida a domicilio, y de terminar de ver esas dos o tres series que tenías pendientes, te pasaste a los cursillos online para aprender algo nuevo: acuarela, yoga, ganchillo, cocina…

Pero a día de hoy nada puede paliar tu aburrimiento.

Necesitas algo más.

Tranquil@, venimos a ayudarte.

Mientras dejas que tu mirada se pasee libremente por casa, se te enciende una bombilla. “Voy a hacer una Minireforma”.

¿Ves qué fácil era?

Lo tienes – literalmente – delante de ti.

Si la primera parte de Minireformas te dejó con ganas de más, hemos venido a rescatarte. Saca papel y boli, y anota.

Quitar el gotelé

Para todas y todos los amantes del género de Terror, aquí viene una noticia: las modas son cíclicas y todo vuelve.

Si bien es verdad que el gotelé es uno de los productos patrios a los que más hemos odiado aquellos que vivimos los años 70-80, los interioristas contemporáneos le quieren dar una segunda oportunidad.

Hablan de “versiones domésticas de lienzos de Jackson Pollock” o de “aplicar pastas que doten de textura a las paredes”.

Date prisa si no quieres fingir que “estás en la onda”.

Deshazte del gotelé. Es muy sencillo.

Dependiendo del tamaño de las paredes, se puede completar en apenas una tarde.

Lo primero que has de saber es que existen dos tipos de gotelé: uno al temple y otro de carácter plástico.

A la hora de la verdad, el proceso es casi idéntico.
Para eliminar el gotelé de las paredes de una casa puedes necesitar una rasqueta o un disolvente específico.

Sin embargo, la opción más recomendable por expertos es aplicar una masa de unos 4mm que cubra el gotelé, escondiéndolo debajo sin poner en peligro el estado de la pared.

¿Puedes quitar tú mism@ el gotelé?

Claro. Existen miles de tutoriales en youtube para que aprendas cómo hacerlo.

Ahora bien, te recomendamos que no lo hagas.

Estamos hablando de las paredes de tu casa.

Son como la piel de tu hogar.

Ponerte a juguetear con disolventes, rasquetas y gotelé sería tan conveniente como que te comprases una máquina de tatuador y empezaras en tu propia piel.

Confía en un profesional y encuentra al que necesitas en nuestra plataforma web.

Cerrar la terraza

ATENCIÓN SPOILER ALERT: Contenido solo apto para propietarios.

Puede que se te de muy bien cerrar bares y discotecas, pero ni se te ocurra seguir leyendo si vives de alquiler.

Cerrar una terraza conlleva muchas gestiones y papeleo que disuaden a la mayoría de quiénes piensan en hacerlo.

Hablamos de pedir permiso al ayuntamiento y a la comunidad de propietarios, de rescriturar los m2 habitables de tu vivienda con un arquitecto (con las posibles consecuencias que pueda tener en el IBI).

Pero, entonces, ¿por qué es una minireforma?

A nivel de presupuesto, cerrar una terraza es la mejor manera de ganar espacio vital en un hogar. Y se puede hacer en apenas una semana, y de manera localizada en la terraza.

Existen muchos materiales con los que cerrar una terraza.

El más habitual suele ser el aluminio, dado que tiene un coste muy bajo pero es un material resistente. Es perfecto para cualquier proyecto y además está disponible en colores que encajan con la estética de cualquier comunidad de vecinos.

Otra opción que podrías considerar si cuentas “con algo más de bolsillo” serían las planchas de cristal.

Estas permiten la entrada de mucha luz, siempre y cuando no se viva en un clima cálido. En cuyo caso tu terraza podría sufrir un efecto invernadero que redujese completamente el atractivo de salir a ella.

Instalar sistema de climatización

 Este es el momento perfecto para que lo hagas.

El frío ya se despidió de tu ciudad y el sol aún no la está achicharrando.

Si esto de la cuarentena y el confinamiento se extiende más allá del mes de mayo, te va a tocar sufrir un tórrido verano en casa.

¿Cuánto durarán los ventiladores este año? Anticípate a la avalancha online e instala un sistema de climatización en condiciones.

Aprovecha la primavera para traer aire fresco y frío al interior de tu hogar.

Tu “Yo del verano” te lo agradecerá. No más abanicos, no más helados, no más mosquitos.

Cambiar la bañera por un plato de ducha

Esta puede que sea la minireforma más habitual en todos los hogares.

Y es que los hogares son como las personas.

Cuando maduran saben lo que necesitan y lo que no.

Y esa prometedora bañera por la que al fin os decidisteis a compraros la casa ahora ocupa demasiado espacio para la poca utilidad que realmente tiene.

Por eso, al igual que millones de españoles, os pasáis a la ducha.

Es más rápida, más económica y más efectiva.

Los tiempos cambian, las casas también.

Instalar un plato de ducha donde antes había una bañera no os llevará mucho más de 2 días de obras. Y no tiene por qué restar comodidades, puede sumarlas. En el mercado hay un enorme mercado de cabinas de duchas de todo tipo, incluso con hidromasaje o con un banquito para ducharse en compañía.

¿Qué te han parecido estas propuestas de minireformas?

¿Con cuál de ellas te quedarías si solo pudieses hacer una?

Es difícil decidirse por una sola, pide presupuesto en KUIKO.es y transforma tu hogar por muy poco dinero.

Escrito por:KUIKO

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