¿Estás pensando en colgar el cartel de “Estamos en obras”?

Cuando hablamos de reformas, el abanico de posibilidades es infinito.

Para hacer de cualquier cambio algo muy personal, adaptado a ti y a tus necesidades, te enseñamos dos formas distintas de plantear la renovación de tu hogar.

Muchos se decantan por transformar de golpe sus viviendas. Esto permite ver todos los cambios a la vez y llevarte una muy agradable sorpresa.

El inconveniente de esta opción es que hay que esperar para ver los resultados.

Por otro lado, hay quienes prefieren plantear su reforma por fases.

¿En qué consiste una reforma por fases?

 

En definir todos los cambios que necesitas e ir realizándolos poco a poco.

Terminar una estancia, para después empezar otra.

Así hasta observar el resultado final.

Esta opción te permite poder ir disfrutando en pequeñas dosis de los resultados.

Otra gran ventaja de plantear los objetivos uno a uno, es que tú marcas el ritmo.

¿Este mes solo tienes presupuesto para baño y cocina? Entonces puedes empezar con esas estancias y después abordar el resto.

Si estás pensando en realizar una reforma integral por fases, y no sabes por dónde empezar, te enseñamos el orden perfecto para llevarla a cabo.

 

Baños y Cocinas

Estas estancias suelen ser las primeras en la línea de salida de una reforma por fases.

¿Por qué?

Son espacios independientes al resto de la vivienda, al igual que sus revestimientos, pavimentos y suelos.

El paso inicial consiste en una demolición para definir claramente los espacios.

El objetivo es conseguir funcionalidad y amplias estancias.

Puedes organizar el espacio totalmente a tu gusto y nuestra recomendación es dar un giro radical a tu anterior distribución para unos cambios aún más significativos.

Esta reforma viene seguida de las instalaciones y los revestimientos.

En estas estancias triunfan baldosas y azulejos; materiales muy estéticos y sobre todo fáciles de limpiar.

En el caso de que estés pensando en integrar la cocina y el salón, los pavimentos de ambos deben estar fusionados, así conseguirás esa sensación de continuidad y apertura que persigues.

 

Suelos y paredes

Ha llegado la hora de derribar paredes.

Conseguir una casa de ensueño requiere demoler todas esas paredes que ya no interesan y levantar nuevas.

A no ser que busques un espacio totalmente diáfano.

En ese caso, necesitas consultar previamente todo lo relacionado con los muros de carga de tu hogar.

Para el siguiente paso, toca poner los pies en el suelo.

Es muy importante conocer nuestras necesidades para poder elegir los materiales adecuados.

Los suelos de madera – parqué o tarima – están muy demandados en reformas. Resultan acogedores y aportan al ambiente un toque natural. Y son una opción muy buena para los más sensibles a los cambios de temperatura.

Protegen del frío y del calor preservando siempre la temperatura perfecta.

Sin embargo, requieren cuidados periódicos para mantenerse en buen estado.

Y, ¿quien dice que algo a la moda no puede ser tendencia para siempre?

El microcemento es un material duradero y moderno, y si los peques son unos terremotos… ¡es la opción perfecta!

Antes de decantarte por este material debes tener en cuenta que no se puede limpiar con productos abrasivos.

 

Puertas y ventanas

Es el turno de un lavado de cara.

Las ventanas pueden sustituirse por unas nuevas o rehabilitarse.

Algunos propietarios han invertido en las mejores ventanas y otros heredan auténticas joyas del pasado. Sea cual sea su época, una buena rehabilitación les devolverá todo su esplendor para que brillen como nuevas.

Conserves o cambies es muy importante garantizar un correcto aislamiento. De lo contrario, gran parte del calor de la calefacción puede esfumarse.

Con las puertas pasa algo parecido, y tenemos que tener en cuenta dos cosas.

La primera, es que en ocasiones los suelos suben la altura, por lo tanto, hay que recortar centímetros a puertas o contras de los balcones.

La segunda son nuestras necesidades y la frecuencia de uso que hacemos de las puertas.

Ten muy en cuenta el estilo decorativo que quieres que defina tu vivienda a la hora de elegir puertas.

Una puerta colorida puede aportar dinamismo y calidez a unas paredes lisas.

Madera para un estilo rústico o metal para ofrecer una imagen atrevida.

 

Pintura

Si ya has llegado a este punto…

¡Enhorabuena!

Tu nuevo hogar está casi listo.

Durante las obras, las paredes pueden sufrir algún tipo de desperfecto. Por eso la pintura y los acabados siempre se dejan para el final.

Dar color es un momento muy emocionante donde hay que tener en cuenta algunos factores antes de empezar con el nuevo retrato de tu vivienda.

¿Sabías que tus paredes saben mucho de psicología?

La pintura plástica es una opción cada vez más natural y apenas desprende olor.

Para viviendas con tendencia a las humedades, la pintura tixotrópica es un acierto.

Para los más propensos a alergias, existen pinturas especiales. Evitan ácaros y hongos, creando un ambiente muy agradable.

Y si eres un amante de los aromas, las pinturas con olor propio son para ti. Son capaces de perfumar tu hogar con esencias naturales que se desprenden lentamente.

 

 

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Escrito por:KUIKO

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