Algo no encaja en tu casa. Y te acabas de dar cuenta de ello.

Estos meses de confinamiento te han permitido mantener una relación de tú a tú con tu vivienda. Empiezas a conocerla mejor.

Se os ha desgastado el idilio de tanto veros y… la verdad es que te has dado cuenta de que necesitas una reforma.

Si es así, no te preocupes, desde KUIKO puedes encontrar a los profesionales que necesitas para tu proyecto.

Si por el contrario, sigues in love con tu casa…

Queremos recordarte algunas de las razones por las cuales cada día más y más personas se deciden a darle un ultimátum a su hogar.

O cambias tú, o te cambio yo.

Es hora de hacer una reforma.

Estética anticuada

 Es muy probable que durante tu época de estudiante no prestaras demasiada atención al piso en el que convivías con tus compañeros de carrera.

Pero ahora que vives en tu propio hogar, todas aquellas barbaridades que te rodeaban y tapabas con posters y latas vacías de cerveza son tu día a día, tu cotidianeidad. Y necesitas cambiarlas.

La edad media del parque inmobiliario español es de 45 años.

Eso significa que la estética de vivienda “Cuéntame cómo pasó” es más habitual de lo que crees.

A continuación, un resumen de las señales más típicas de que la estética de tu hogar pide un cambio:

  • Puertas y armarios de madera oscura.
  • Paredes pintadas con gotelé
  • Iluminación pobre y muy dispersa
  • Baños con azulejos geométricos de los años 70
  • Pomos dorados
  • Ventanas correderas de aluminio

Si bien todos estos aspectos son puramente estéticos, alterarlos necesita de una obra menor.

Cocina: instalación eléctrica y fontanería.

Dicen que la cocina es como el corazón de una casa. Si esta falla, el resto deja de funcionar de inmediato.

Las cocinas son, en realidad, las estancias más sufridas de un hogar.

Con el vaivén constante de gente, entrando y saliendo con materiales líquidos, gaseosos, gelatinosos, fríos, templados o incandescentes, no importa que no seas un Ferrán Adriá a los fogones, tu cocina te ha sufrido. ¡Y mucho!

Puede que los lamparones de aceite en las paredes sean la primera pista que necesitabas para darle un repasito a todo el conjunto.

Lleva tu mirada primero a la instalación de fontanería.

Si el agua ha dejado de fluir con la fuerza de antaño, es que algo está obstruyendo su paso por las tuberías. Abre el armario de debajo del fregadero y observa: ¿gotea al abrir el grifo? ¿el suelo está levantado o ennegrecido de humedad?

Veamos ahora la instalación eléctrica.
Puede que a simple vista no notes nada erróneo, y eso es porque todo el cableado se encuentra escondido detrás de las paredes.

Pero… ¡Ojo! Eso no significa que no te esperen problemas.

Si el edificio en el que vives fue construido antes de 1950 y no ha sido sometido a una reforma integral, la instalación eléctrica podría fallarle a tu cocina en cualquier momento.

Piensa que todos esos electrodomésticos sin los que hoy no podríamos ni freírnos un huevo frito, no existían en aquella época. Por tanto, la instalación eléctrica puede ser insuficiente para tu cocina completamente robotizada.

¿Nuestro mejor consejo? Contrata a un electricista y aprovecha para revisar la instalación eléctrica de toda la casa.

Necesidad de más espacio

 De esto en concreto es probable que te hayas dado cuenta durante el confinamiento.

Y es que no necesitas tener tantas cosas por casa, y esa habitación que ibas a dedicar a tus proyectos creativos se ha convertido en el cuarto donde pones a secar la colada.

La distribución de muchas viviendas responde a necesidades que se tenían en el pasado, como por ejemplo un dormitorio puerta con puerta con la cocina, que solía destinarse al personal de servicio.

En 2020, los espacios abiertos siguen estando de moda y lo seguirán estando durante mucho tiempo.

Si no puedes permitirte una gran reforma en este preciso momento, trata de aplicar el espíritu Marie Kondo a tu decoración.

Mueble que apenas uses, mueble que se va directo a la basura. Ya verás cuántos metros cuadrados ganas en un abrir y cerrar de ojos. Y sin reformas.

Grietas en paredes y suelos desmejorados

 Si nuestro hogar fuese una persona, sus paredes y suelo serían como su piel, las que más sufren el paso del tiempo.

 En cuanto a las grietas de las paredes, la mayoría son el producto de un problema mucho mayor: un daño estructural del edificio.

Si las vigas que lo sostienen están resistiendo demasiado peso, es probable que la primera señal que percibas sea un gran rajón que divide una pared en dos.

¿Las grietas son diagonales respecto al suelo o tienen forma de escalera? No queremos ser quiénes te demos la mala noticia, pero el daño puede ser ya irreparable.

Si las grietas han dado paso a pequeños desprendimientos – o desconchones – de la pared, tienes que llamar urgentemente a un profesional.

Necesitará examinar el revestimiento interno y externo de la vivienda para encontrar cual es el origen del problema.

Otro indicador de riesgo con el que puedes detectar daños estructurales en la vivienda está debajo de tus pies, en el suelo.

Si este se ha abombado o se la levantado, es probablemente debido a un exceso de humedad por una cañería defectuosa.

Pero si se ha hundido… llama inmediatamente a un profesional para evitar derrumbes; puede que tu vida esté en peligro.

¿Ya te has decidido? ¿Cuál es esa reforma que tanto se merece tu hogar? Entra en KUIKO.ES y cuéntanoslo.

Escrito por:KUIKO

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